Al palpar la cercanía de la muerte, vuelves los ojos a tu interior y no encuentras más que banalidad, porque los vivos, comparados con los muertos, resultamos insoportablemente banales.
La muerte, que como en si provoca la mayoría de temores de esta vida, no es mas que nada, ya que en el momento presente en que estamos, ella no esta, y únicamente pasamos una etapa de transición en la que notamos su llegada,igual es eso lo que en los hospitales hace llorar a los familiares, y después dejamos de estar, la muerte se ha acercado a recogernos humildemente y se ira nuevamente cuando recoja a los que tiene que recoger, sin pedir nada a cambio.
La muerte, sabe algo de nosotros que ni nosotros mismos sabemos, igual eso es lo que nos asusta.